domingo, 27 de marzo de 2016

HUEVOS DE PASCUA

Huevos de Pascua
Se acaba la Semana Santa. Ya pasó  el domingo de Ramos, y tras la atribulada Semana de Pasión, llega la Pascua.
En términos de religión (y más concretamente de las cristianas), la Pascua significa renacimiento, vida, alegría, resurrección. En términos profanos, Pascua significa además, fiesta, buen tiempo, inicio de la primavera, renovación de la naturaleza, luz, etc.

La Pascua (y en su defecto, la fiesta correspondiente a estas fechas), se celebra desde la antigüedad, y hasta la fecha se viene celebrando en muchas partes del mundo de una u otra forma.

Uno de los símbolos de la festividad de la Pascua es el Huevo de Pascua, y como pasa con muchas de las tradiciones, no hay unanimidad en datar su comienzo.
Mona de Pascua
Hay quien defiende y fija el inicio de esta tradición en La Edad de Hielo; según esta teoría, se esperaba ansiosamente la llegada de la primavera tras el durísimo invierno en el que alimentarse resultaba realmente difícil. Con la llegada de la primavera, podían contar con las aves que volvían del sur y anidaban, proporcionando huevos frescos y aliviando la obligada abstinencia del largo invierno, mientras llegaba el buen tiempo en que los hombres podían practicar la caza.

Desde luego, la tradición mas repandida está ligada a la celebración de la Pascua religiosa, y se celebra en numerosos países del mundo, como Polonia, Argentina, Urugüay, Francia, Alemania, Suiza, Italia,  Brasil, Estados Unidos, Chile, República Checa, México,  Grecia y otros muchos países.

El origen de los Huevos de Pascua, tal como los conocemos hoy en día (más o menos) se debe probablemente a la prohibición de la Iglesia Católica de consumir huevos durante la Cuaresma por considerarlos y asimilarlos a la carne ; ésta situación se vivió allá por el siglo IX, y con el fin de aprovechar los huevos del corral, la gente cocía los huevos y los pintaban con el fin de no confundirlos con los frescos y para al término de Cuaresma, poder consumirlos al permanecer conservados.

Unos siglos después, la Iglesia, después de mucho dudar y estudiar el tema, consideró que "los huevos no eran carne y se podían consumir en Cuaresma". Los huevos se empezaron a consumir, pues, durante la Cuaresma, pero la fuerza de la costumbre y la facilidad con que los pueblos adoptan situaciones, prácticas y tradiciones cuando éstas les son favorables, hizo que aún siendo lícito consumirlos, al llegar la Pascua, los que se consumían eran decorados y constituían la base de la celebración.

Más cerca de nuestro tiempo y concretamente en Europa, esta tradición se fue mejorando, ampliando y transformando.
Aunque la Pascua fue siempre motivo de muy diversas formas de celebración, sin duda la de los Huevos de Pascua es la que más ampliamente se ha repandido, desarrollado y mejorado.


Pegarata
Al llegar el siglo XVII, el dominio de la fabricación del chocolate permitió obtener réplicas de huevos, rellenarlos, decorarlos e incluso darles distintos perfumes y aromas. Este impulso en la vistosidad de los mismos, hizo que la tradición de regalar e intercambiar huevos en estas fechas  se popularizara aún más. Así, además de popularizar la costumbre de esconder huevos y figuras de chocolate en los jardines para que los niños buscaran y festejaran el encontrarlos, en España (también en Italia y otros países) se inició la costumbre de regalar a los ahijados huevos de chocolate, tartas, monas o pegaratas.

Si bien estas tradiciones se mantienen en toda España, es en el litoral mediterráneo (Cataluña, Levante y Murcia), donde más arraigadas están y donde la imaginación en la decoración del chocolate adquiere un nivel muy alto.

Aunque, como digo, los Huevos de Pascua se regalan, reparten y regalan por toda la geografía española, quiero resaltar un lugar donde la decoración y celebración de la Pascua adquiere niveles de excelencia.
Afilada de Pascua (Occidente de Asturias)
Me estoy refiriendo a la localidad asturiana de Pola de Siero, que ha conseguido año tras año, y superándose cada vez, hacer de esta tradición una fiesta llena de color y música y que quienes tienen la oportunidad de conocer y vivir, no olvidan fácilmente.

Mi intención era escribir sobre las diferencias de la celebración en los distintos países, de la forma de decorar los huevos, de los colores o motivos empleados en cada país o región, de como los niños hacen juegos y concursos para buscar  encontrar los huevos...y de tantas otras cosas relativas a los Huevos de Pascua, pero una vez más, lo dejaré para otra ocasión, pues esta publicación me parece demasiado larga. En fin, al menos quiero aprovechar para desearos desde ya, unas



 Felices Pascuas !

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. En mi casa siempre se decía "pegarata". ¡Cuánto han cambiado los tiempos! Esta palabra parece fuera de uso, posiblemente se diga solo en las aldeas, donde las tradiciones luchan por sobrevivir.
    Salu2.

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